kintsukuroi「金繕い」
“reparar con
oro”; el arte de reparar alfarería con oro o plata y comprender que la pieza es
aún más hermosa por haber sido dañada.
Me avergonzaba de mí misma, de mis dudas, mis fracasos y mis
errores, de mis debilidades y de mis imperfecciones, y ello me ha estado
consumiendo por dentro durante años. He aprendido que esconderte del mundo sólo
sirve para crearte un enemigo más: tú mismo. Y hay que tener cuidado con él,
porque conoce todos tus secretos y tus puntos débiles, y sabe utilizarlos en tu
contra, y nunca se cansa de repetirte, una y otra vez, lo poco que vales, lo
poco que te aprecian, lo que poco que importa tu vida. Y es un mentiroso nato.
Conseguí amordazar a esa parte de mí y ahora la tengo
escondida y maniatada en el armario, con siete cerraduras, y tiré las llaves al
Guadalquivir. Y ahí sigue. A veces hace un poco de ruido y me recuerda que
existe, me impide olvidarla. Pero no puede escapar.
Nunca olvides que todas las heridas, todos los arañazos,
todas las cicatrices que dejaron tus continuas peleas contigo mismo en tu alma,
son la prueba de tu fortaleza. Son de oro. Nunca te avergüences de ellas.



