Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas

24.2.14

"Derecho a... ¿vivir?", en  la Catedral de Sevilla

Derecho a... ¿vivir? Para algunos, este derecho se limita a malvivir.

Esto no es una crítica al aborto. Esto no es una crítica a la iglesia. Esto es una crítica a esta sociedad, a esta realidad, en la que la lista de prioridades está totalmente desvirtuada, al igual que la conciencia de los que ostentan el poder.

O eso creen.

Ahora nos toca a nosotros darnos cuenta de que tenemos el poder de cambiar el mundo. Creámonoslo. Será entonces, sólo entonces, cuando conseguiremos hacérselo ver a todos los culpables. 

19.8.12


Imagen al microscopio de un corte de tejido del timo de una rata, en prácticas de Organografía


Puede parecer colorido y hermoso a través del objetivo, pero si apartas la cámara, tan sólo es carne muerta y mutilada.

A veces la mejor de las apariencias oculta un alma putrefacta. A veces no podemos verlo. A veces no queremos verlo.


¿Qué prefieres, la realidad o tu realidad?


31.5.12


La encontré una brillante mañana, bien entrada la primavera, que ya casi se confundía con el que se auguraba un caluroso verano.

Las jacarandas ocultaban los adoquines de las calles componiendo una alfombra violácea y el aroma de los naranjos ya había abandonado las avenidas.

Por aquel entonces en mi vida había más flores que pasiones.

Era una flor de la pasión, purpúrea y nívea, delicada, magnífica, hermosa. La hallé a mis pies, regia y exuberante, solitaria entre la abundante hiedra, y me impresionó su belleza de vivos colores y caprichosas formas. Una belleza que anticipé fugaz como un suspiro, y me apenó saber que, tal vez, la próxima vez que la buscase en aquel jardín no quedaría nada de ella.

Decidí fotografiarla, inmortalizar ese momento de álgido esplendor y conservarlo en algún lugar que no fuera mi memoria.

A veces la observo, recorro sus pétalos con la mirada y evoco una suavidad ya marchita, una frescura ya extinta... Y sonrío, agradeciendo esas pequeñas cosas, esos ínfimos detalles, que pueden hacerte disfrutar la dulce alegría de un día de primavera.

Apreciar que todavía estamos vivos.



Flor de la Pasión, género Passiflora, en el Paseo de la Palmera, Sevilla

29.4.12



Yo renazco, revivo
y, de mis cenizas, resurjo.
Me reinvento, me rehago,
me reconstruyo
con ladrillos descascarillados
y cimientos raídos,
pero firmes y profundos.
Erosionada, mellada.
Marcada y viviente.
Superviviente.

Inmensa.

Me reivindico y reivindico
mi derecho a resistir,
revuelta y rebelde,
romántica, si quieres,
a todo lo que me arrastre,
sepulte o ahogue.

Rasgada, que no rota.

Rota, que no acabada.



Yo y yo misma, en la costa de Bray, Irlanda