8.6.12


A veces me siento
como un enfermo de Parkinson
intentando dibujar sonrisas
en los rostros de los demás.

Acaban siendo irregulares       ,
                                                           torcidas
                                y
   temblorosas
.




Y a continuación, un corto que siempre recomiendo a cualquiera que necesite sonreír.




31.5.12


La encontré una brillante mañana, bien entrada la primavera, que ya casi se confundía con el que se auguraba un caluroso verano.

Las jacarandas ocultaban los adoquines de las calles componiendo una alfombra violácea y el aroma de los naranjos ya había abandonado las avenidas.

Por aquel entonces en mi vida había más flores que pasiones.

Era una flor de la pasión, purpúrea y nívea, delicada, magnífica, hermosa. La hallé a mis pies, regia y exuberante, solitaria entre la abundante hiedra, y me impresionó su belleza de vivos colores y caprichosas formas. Una belleza que anticipé fugaz como un suspiro, y me apenó saber que, tal vez, la próxima vez que la buscase en aquel jardín no quedaría nada de ella.

Decidí fotografiarla, inmortalizar ese momento de álgido esplendor y conservarlo en algún lugar que no fuera mi memoria.

A veces la observo, recorro sus pétalos con la mirada y evoco una suavidad ya marchita, una frescura ya extinta... Y sonrío, agradeciendo esas pequeñas cosas, esos ínfimos detalles, que pueden hacerte disfrutar la dulce alegría de un día de primavera.

Apreciar que todavía estamos vivos.



Flor de la Pasión, género Passiflora, en el Paseo de la Palmera, Sevilla

29.4.12



Yo renazco, revivo
y, de mis cenizas, resurjo.
Me reinvento, me rehago,
me reconstruyo
con ladrillos descascarillados
y cimientos raídos,
pero firmes y profundos.
Erosionada, mellada.
Marcada y viviente.
Superviviente.

Inmensa.

Me reivindico y reivindico
mi derecho a resistir,
revuelta y rebelde,
romántica, si quieres,
a todo lo que me arrastre,
sepulte o ahogue.

Rasgada, que no rota.

Rota, que no acabada.



Yo y yo misma, en la costa de Bray, Irlanda






22.4.12


Me llenaste de recuerdos las calles de Sevilla.

Y ahora el aroma de los naranjos invade mis sueños
                                                                                   –contigo–.




16.4.12


Ser o no ser,
esa no es la cuestión.

Pregúntate
quién quieres ser
y quién no quieres ser.

Defínete.